Mecánica del automóvil
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Los limpiaparabrisas y el invierno. Todo lo que debes saber

Por Juan Camilo Vélez León

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LIMPIAPARABRISAS

Nos acercamos al invierno ya, y en esta época del año no sólo aumentan los desplazamientos -aunque ya veremos con los confinamientos- sino que la lluvia, la nieve, el viento o la niebla pueden aparecer durante el viaje. Por eso es muy aconsejable que siempre estén en perfectas condiciones el parabrisas y los limpiaparabrisas, de modo que ni la visibilidad ni la seguridad se vean afectadas por el camino.

Como norma general, deberíamos renovar los limpiaparabrisas cada 6-12 meses, ya que son elementos muy susceptibles a los cambios de temperatura y otras condiciones del exterior, y cuando se deterioran, además de no limpiar y eliminar el agua correctamente, pueden rayar la luna y disminuir así la visibilidad, lo que aumenta el riesgo al volante.

LIMPIAPARABRISAS EN INVIERNO
LIMPIAPARABRISAS EN INVIERNO

¿Por qué prestar atención al mantenimiento de los limpiaparabrisas de tu coche?

La buena visibilidad es fundamental para una conducción segura, en especial porque un 20% de los accidentes de tráfico son provocados por la mala visibilidad. Es por eso que los limpiaparabrisas son fundamentales para conducir con seguridad, ya que son los encargados de alejar del parabrisas la lluvia, el polvo, el polen y otros residuos de transmisión aérea durante todo el año.

Por eso debemos tener en cuenta detalles como que, cuando las temperaturas caen por debajo de cero, los limpiaparabrisas realizan un mayor esfuerzo para cumplir su función, ya que tienen que mantener las lunas libres de hielo y nieve para que no perdamos visibilidad al conducir. Así que, ¿cómo puedes mantenerlos en un correcto estado de funcionamiento? Veamos algunos ejemplos:

Cuando aparcamos el coche

  • Separa las escobillas del parabrisas: Si aparcas en la calle o algún no cubierto, y crees que caerá nieve o lluvia helada, deja levantadas las escobillas de la luna para que no se peguen al cristal cuando se hiele, porque esto puede dañar el caucho al moverse.
  • Detén los limpiaparabrisas: Asegúrate de que tus escobillas estén desconectadas cuando aparques para evitar que, si se ponen en marcha automáticamente al arrancar el coche, se desgarren si están pegadas al parabrisas debido al hielo o la nieve.
  • Cubre los limpiaparabrisas: Puedes cubrir o envolver las escobillas limpiaparabrisas para reducir su deterioro por las bajas temperaturas.

Antes de conducir

  • Usa un raspador de hielo: No pretendas quitar el hielo o nieve de tu luna usando los limpiaparabrisas, ya que la superficie de contacto es caucho, que sufre con este tipo de uso. Es más sencillo usar algún líquido para fundir la capa de hielo y nieve y un raspador para limpiar la luna antes de arrancar.
  • No te olvides de retirar la nieve del resto de tu coche: Si dejas una capa de nieve o hielo despegado en el techo del coche, podría caer en la luna en cualquier momento, y pegarte un buen susto, a demás de reducir la visibilidad y obligarte a usar los limpiaparabrisas para retirarlo, lo que los puede terminar por romper.
  • Mantén limpias las boquillas: Estas son los conductos por donde sale propulsado el líquido que limpia la luna. Pero si no se limpian, se pueden bloquear por excesos de líquido que se congelen, y no podrán suministrar fluido a los limpiaparabrisas cuando lo necesite. Puedes limpiarlas con un líquido anticongelante o con unos palillos, agujas, etc.
  • Nunca utilices agua hirviendo: Pueden suceder dos cosas si lo haces. La más probable es que el cambio brusco de temperatura raje el cristal por algún lugar, o en su defecto, puede crear una capa que impida la visibilidad.

Mantenimiento general

  • Cuida los limpiaparabrisas: Si no están rotos, no hay necesidad de cambiarlos, pero si el hielo ha pegado las escobillas al parabrisas, es muy probable que hayan sufrido daños por el frío. Para evitarlo, simplemente frótalas con alcohol.
  • Comprueba las escobillas: Echa un vistazo y observa si hay algún hueco o partes desgastadas a lo largo de la escobilla, óxido o señales de deterioro, etc. O fíjate si las escobillas dejan estrías o emborronan el parabrisas. En este sentido, lo mejor es actuar con prevención, ya que no es muy difícil.
  • Limpia regularmente los limpiaparabrisas y la luna: Así evitarás que las escobillas esparzan suciedad y residuos por el parabrisas.
  • Elimina la sal, la arena y otros residuos: En invierno hay más sal y arena en la carretera debido a la nieve y el hielo, y éstas pueden terminar en tu parabrisas, rayándolo y dañando tus escobillas. Utiliza agua tibia cada semana para limpiar el parabrisas y las escobillas.

Incluso teniendo el máximo cuidado y prevención, los limpiaparabrisas son muy propensos a agrietarse, rajarse, etc. Por eso, te recomendamos que mantengas todas estas medidas preventivas, pero que realices el mantenimiento, reparación o sustitución, siempre que sea necesario

CAMBIAR LIMPIAPARABRISAS
CAMBIAR LIMPIAPARABRISAS

¿Lowcost o marca? Qué limpiaparabrisas nos interesa más

Cada tipo de limpiaparabrisas necesita una escobilla concreta, ya que no es lo mismo un limpiaparabrisas de Peugeot que las escobillas de un Ford o de un Volkswagen, y dentro de cada marca, sus diferentes modelos también requieren diferentes tipos de escobillas. Incluso un limpiaparabrisas trasero varia según las marcas.

Lo ideal es usar un limpiaparabrisas de la marca recomendada por el fabricante para asegurar una compatibilidad total con su pieza de origen, aunque cada vez hay más compatibilidad con las escobillas de marca blanca, teniendo en cuenta que, en el montaje, se podrá ajustar la medida de nuestro recambio, recortando la goma de caucho con unas simples tijeras.