Mecánica del automóvil
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Consejos para mejorar el rendimiento del motor

Por negociov

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Bajo estas líneas hablaremos sobre cómo mejorar el rendimiento del motor. Tener un automóvil propio facilita nuestro día a día, aunque para algunos, obtenerlo parece lo más difícil. No obstante, una vez que lo tenemos su mantenimiento y cuidado es realmente un gran desafío.

El motor representa el corazón de tu coche y un cuidado correcto le dará una mayor productividad. Así que, si estás interesado en mejorar el rendimiento de tu motor, te convendrá echarle un vistazo a este material.

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¿Por qué se va afectando el rendimiento de nuestro motor?

Para mejorar el rendimiento del coche, es necesario tener costumbres de conducción y mantenimiento adecuados. Asimismo, es bueno tomar algunas previsiones con respecto a ciertos factores ambientales.

Un factor variable es la densidad del aire. La altura o las temperaturas extremas dificultan en exceso la combustión y otros aspectos de funcionamiento. La misma es muy cambiante con respecto a la altitud y la temperatura del ambiente. No te extrañe que, si vas a lugares altos y fríos, tu coche no sea el mismo.

Altura

A medida que se asciende, disminuye la presión de la atmosfera, aunque la densidad aumente. Esta presión es importante para colocar la concentración de oxígeno dentro de las cámaras de combustión. A medida que se asciende, por cada 1000 metros, la presión atmosférica desciende (en promedio) un 10%.  

Si ese oxígeno no llega con la concentración adecuada, la combustión será incompleta. Por tanto, aumentará el consumo de combustible y disminuirá el rendimiento del motor. Los vehículos de admisión atmosférica son los que más sufren cuando debemos trasladarnos a lugares altos. Este tipo de coches no tiene admisión forzada, por tanto, compensa la disminución con menos combustible. Esta disminución tiene como consecuencia un rendimiento menor.

Por ello, en la actualidad, muchos coches cuentan con un sistema de admisión de aire conocido como turbo. Cuando detectan una baja presión de aire, este sistema gira a mayor revolución para compensar las disminuciones. Y puede funcionar con coches de gasolina o diésel.

Temperatura

Las temperaturas también afectan la concentración del oxígeno ambiental. En un ambiente muy caliente, la densidad del aire es menor, aunque las partículas tengan mayor movimiento. Esto no es adecuado ni conveniente.

Asimismo, en el caso del frío, afecta más de lo que te imaginas el rendimiento del coche. En primer lugar, el poco aire rico en oxígeno produce una disminución de la presión de combustión. Y esto se traduce en una menor potencia. Otros aspectos que se deben tomar en cuenta en lugares fríos:

  • Requerirás más tiempo para alcanzar la temperatura de servicio.
  • La viscosidad del aceite aumenta, por tanto, lubrica con mayor fricción.
  • La presión en los neumáticos disminuye al comprimirse el aire en su interior.
  • La eficiencia de las baterías es menor, por tanto, trabaja con mayor esfuerzo el alternador.

No solamente se verá comprometida la presión de oxígeno dentro de las cámaras. También el aire de los neumáticos y el desempeño de los componentes eléctricos. Es decir, para que un vehículo funcione adecuadamente, ni muy frío ni muy caliente el ambiente.

¿Qué hacer para mejorar el rendimiento del motor?

Pero no todo debe ser negativo. En este punto te daremos algunos consejos para aumentar el rendimiento del coche y no tengas “sorpresas en el camino”.

Mejorar la lubricación del coche

Esta debe ser una buena costumbre que se adopte para mejorar el rendimiento del coche. Una buena lubricación evita el exceso de fricción entre los componentes del motor. Medir y revisar constantemente el estado del aceite nos informará cuándo habrá que cambiarlo.

Otros aspectos esenciales para mejorar la lubricación:

  • Conocer qué tipo de aceite recomienda el fabricante usar al momento de realizar el cambio. Estos contienen propiedades como: viscosidad (la más importante), estabilidad, untuosidad, puntos de congelación y de inflamación.
  • Es recomendable utilizar lubricantes sintéticos, en la cantidad recomendada por el fabricante. los lubricantes sintéticos son hechos para durar, ensuciar menos y proteger las piezas.
  • Con respecto a la viscosidad, es necesario usar el que ofrezca la mejor viscosidad. Utilice siempre la marca que recomienda el fabricante o similares con la misma calidad.

Revisar la toma de aire

La clave para mejorar el rendimiento del motor a partir del aire es revisar periódicamente el filtro. Estos elementos son fabricados en su mayoría de fibras como el papel para captar hasta la mínima partícula. El filtro limpio, atrapa la suciedad y garantiza el caudal de aire requerido.

Es bueno que, periódicamente y con cuidado, realices una limpieza y revisión de este componente. Ahora, cuando notes mucha suciedad o una disminución del rendimiento, cámbialo. Entre las fallas que podrías notar, se puede confundir con inyectores o filtro de combustible obstruido.

Este filtro debe ser sustituido como recomienda el fabricante, o como máximo, cada 15 mil km. No trates de alargar su vida útil, pues podrías causar más daños a otros componentes. Además, es uno de los elementos más económicos y fáciles de reemplazar.

Revisar el tubo de escape

Este elemento comienza en el múltiple de escape, y se encarga de dirigir los gases de combustión al exterior. Cuando el sistema o los tubos tienen alguna falla, el rendimiento del vehículo disminuye notablemente. Por eso, es aconsejable chequear periódicamente el sistema de escape para detectar cualquier falla.

En los coches a diésel, este elemento debe revisarse con más detenimiento. Uno de los componentes que más se deposita se denomina carbonilla, o el famoso “humo negro”. No es más que combustible que no se quemó lo suficiente y se deposita como hollín. Para ello, es recomendable realizar una limpieza una vez al mes.

Como costumbre sana de prevención, conduce siempre dentro de las revoluciones del fabricante. En ese intervalo, el motor realiza explosiones con mejor calidad y rendimiento.

Reprogramación de centralita

Si el motor es el corazón, la centralita es su cerebro. Desde este componente se regula el funcionamiento de los sistemas del vehículo. Su reprogramación es aconsejable en ciertos momentos para mejor rendimiento de tu motor.

Entre los parámetros que regula está la aceleración, las revoluciones y la temperatura del motor. Al mantener algunos sistemas, podrás reprogramarla para obtener los siguientes beneficios:

  • Incrementar la potencia y la seguridad del motor en su respuesta.
  • Disminuir el consumo de combustible al optimizar el punto de inyección.
  • Permite adaptar las respuestas del motor al estilo de conducción.

Controlador de presión del turbo

El turbo es un compresor de turbina que permite la entrada asistida de aire a las cámaras de combustión. Esto lo realiza en un rango de presión adecuado y es usado, sobre todo, en la mecánica diésel. El control de presión del turbo se realiza con la válvula de descarga.

Es aconsejable mantener la presión de diseño que este componente transmite al motor. Una presión inadecuada puede causar combustión incompleta, además de disminuir la vida útil del motor. Para mejorar el rendimiento del motor a través del turbo es conveniente que:

  • Arrancar cuidando la presión del turbo.
  • Conducir dentro de las revoluciones indicadas.
  • No acelerar con el motor frío. Dejar que el motor caliente a la temperatura de servicio para que esté suficientemente lubricado.
  • Antes de apagar el vehículo, dejar enfriar el sistema turbo por un par de minutos.
  • Realizar el mantenimiento adecuado para detectar desgaste, fugas u obstrucciones. Todo esto reduce la presión y por ende un menor rendimiento de la potencia requerida.