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¿Cómo tratar adecuadamente el motor de tu coche?

Por negociov

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No necesariamente un vehículo (para tener un buen rendimiento) debe estar siempre en el taller. Tratar adecuadamente el motor de tu coche parte (fundamentalmente) de los buenos hábitos que tienes al conducir y cuidarlo.       

Consejos para tratar adecuadamente el motor de tu coche

Con base en la experiencia, te comentamos los mejores consejos para tratar mejor el motor del coche. Sea recién sacado de agencia como si tiene ya más de una década, son esenciales para desplazarse con seguridad. Si su modelo ya tiene tiempo rodando, los mantenimientos deben planificarse con más frecuencia

Para tratar adecuadamente el motor de tu coche no requieres visitar al mecánico cada semana. Lo bueno es que muchas cosas puedes hacerlas por cuenta propia. Revisa nuestras mejores recomendaciones bajo estas líneas.

Conducción eficiente

Una forma de tratar adecuadamente el motor de tu coche es conducir por las calles de forma suave. Dependiendo de la edad del vehículo, piensa en que no todos los componentes pueden estar como el primer día. Un mayor esfuerzo puede provocar una avería importante o hasta un accidente ¡dónde puedes perder mucho!

Enciende y apaga el coche como es debido. Al arrancar, espera un tiempo prudencial de 1 minuto antes de iniciar la marcha. Si es diésel, debe ser un poco más. Al rodar, recuerda hacer los cambios suavemente en el rango de revoluciones recomendados. Anda a velocidades razonables y evita las zonas con muchos baches.

Otra de las cuestiones para una conducción eficiente es no dejar consumir todo el combustible. No solo para evitar quedarnos en el camino, sino para cuidar la salud del motor. En algunos casos, los combustibles vienen con partículas y sedimentos, que tras recargar se depositan en el fondo del tanque. Si consumes todo, se succionarán estas partículas que pueden dañar desde el filtro al motor.

Revisar líquidos del motor

Otro consejo para tratar bien el motor del coche lo representa la revisión del nivel de los líquidos. Si requieres aprender a cómo revisarlos y reponerlos, revisa nuestro artículo. Entre los más importantes tenemos los siguientes:

  1. Aceite de motor (del que hablaremos en el siguiente punto).
  2. Líquidos refrigerantes o anticongelantes. El refrigerante es un líquido que absorbe el calor del motor para disiparlo en el radiador. Algunos líquidos también se usan para evitar evaporación en su recorrido. Igual los anticongelantes. Estos últimos son importantes en épocas frías para que no se forme hielo en el interior del motor.
  3. Líquido para frenos. Un líquido fundamental para una frenada segura. Cuando este líquido se degrada, la eficiencia disminuye y la distancia se alarga. Se recomienda realizar su revisión y reposición con el motor frío.
  4. Líquido para la limpieza del limpiaparabrisas. Mantiene una excelente visibilidad en caso de suciedad y permite que los limpiaparabrisas se deslicen sin fricción.
  5. Líquido para la dirección. fundamental para aquellos modelos de vehículos con dirección asistida. Es necesario verificar los niveles y hacer una reposición por lo menos una vez al año.

Pon especial atención al aceite del motor

Realizar un chequeo frecuente del aceite nos informará cuándo es el mejor momento para cambiarlo. Para revisar su estado, realiza siempre un chequeo con motor frío. Un buen aceite mantendrá el vehículo en buen estado y alargará su vida útil.

El aceite no es un componente que dure todo el tiempo, sino que hay un kilometraje óptimo de funcionamiento. Sus propiedades duran por un tiempo relativamente corto, dependiendo del tipo y uso del coche. Además, si existen fugas, el contacto con el oxígeno acorta su vida aún más. Y si hay fugas, la falta de aceite puede dañar el interior del motor.

Otro punto importante: por favor ¡no mezcles aceites! Cada tipo de lubricante tiene propiedades diferentes. Si mezclamos diferentes tipos, estaremos reduciendo la calidad global. Además, dosifica la cantidad justa para no causar daños. Por eso, es bueno que leas nuestro material sobre cuándo cambiar el aceite del coche.

Presta atención a los ruidos del motor

Una forma de tratar adecuadamente el motor del coche es conocer sus ruidos. Es importante que no ignores los mismos, pues representa desgaste en algunas piezas. Si haces caso omiso de los ruidos extraños probablemente la falla se manifestará en el momento menos pensado.

Otro de los sistemas que puede manifestar ruidos es la suspensión, por la constante presión que soportan. Lo más recomendable ante algún ruido o sensación molesta al conducir es ir al taller de confianza.

Pasa todas las revisiones

No esperes a llegar a una inspección de tránsito para saber qué componentes de tu motor requieren mantenimiento. Es recomendable que estés pendiente de las luces testigo para ver qué partes del motor presentan fallas.

Para esto, es bueno que realices una revisión en talleres de confianza o especializados. Es una idea excelente, sobre todo si tienes que realizar una ITV. Así que no te repruebes, revisa nuestro post sobre cuándo revisar tu coche

Contar con lo mejor en frenos, amortiguadores y neumáticos

Por último, neumáticos y frenos son básicos para mantener indirectamente el coche en un excelente estado. Este punto es importante, en especial para vehículos con una edad avanzada.

Los neumáticos son los elementos que unen al coche con el pavimento. Es necesario que estén perfectos, sin bultos, roturas o desgastados. Nuestro blog cuenta con la mejor información. Podrás revisar también la guía sobre cambio de neumáticos más completa de internet.

Los frenos, son elementos de seguridad esencial. Es recomendable que revises el estado de pastillas y discos con cierta regularidad. Una señal de desgaste o muy abaleados, es suficiente para que tengas que cambiarlos.

Por último, los amortiguadores son elementos que, cuando están en buenas condiciones, permiten un funcionamiento adecuado del motor. Un amortiguador estropeado puede forzar algunas partes a trabajar con mayor estrés, como los engranajes. A mayor estrés, más desgaste, probabilidad de roturas y menos vida útil.

Asimismo, puede influir considerablemente en un aumento del consumo de combustible. También incrementa la intensidad de frenado, teniéndose que hacer con más frecuencia.